La alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, condenó la violencia y represión contra manifestantes en Venezuela. Sin hacer mención expresa a los actores políticos de esta crisis (Nicolás Maduro y Juan Guaidó), la expresidenta hizo un llamado a través de un comunicado, a un «diálogo inmediato para relajar la tensa atmósfera». Durante la jornada de ayer, fue emplazada por el Gobierno de Sebastián Piñera a “no mirar desde afuera” el conflicto y “sumarse a las voces de los líderes democráticos del mundo que ayer y hoy han reconocido al presidente encargado Guaidó».

La funcionaria internacional pidió investigar estos hechos, haciendo énfasis en lo vital que es para Venezuela evitar una repetición de la represión documentada por el organismo que dirige en 2017, especialmente a lo referente asesinatos extrajudiciales, frecuentes detenciones arbitrarias, restricciones a la libertad de asambleas y expresión y ataques indiscriminados.

Bachelet pidió a las fuerzas de seguridad venezolanas, a «mostrar contención y respetar el derecho a manifestarse pacíficamente y ejercer el derecho a la libre expresión».