La sonda Hayabusa 2, de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), aterrizó este jueves sobre el asteroide Ryugu con el fin de recoger muestras de material del cuerpo rocoso y traerlas a la Tierra para saber más sobre los orígenes del Sistema Solar.

El 3 de diciembre de 2014 JAXA lanzó desde el Centro Espacial de Tangashima, Japón, la sonda Hayabusa 2, que regresará a la Tierra con sus muestras en el año 2020. Tras detectar el asteroide, el 21 de septiembre de 2018 desplegó con éxito los dos rovers MINERVA-II sobre la superficie, hecho que ocurre por vez primera en la historia espacial.

Uno de los objetivos de la misión, cuyo costo alcanza los 272 millones de dólares, es averiguar si los elementos del espacio contribuyeron a que surgiera el agua y la vida en nuestro planeta. Los científicos consideran que este tipo de asteroides contienen los materiales más prístinos del Sistema Solar, mezcla de minerales, hielo y compuestos orgánicos que interactúan entre sí.

La sonda Hayabusa 2 va equipada con diferentes instrumentos científicos, tales como paneles solares, sensores, cámaras, un espectómetro infrarrojo y un sistema LIDAR, además de un robot homónimo que puede captar imágenes en múltiples longitudes de onda, investigar diversos minerales con microscopio, y hasta medir la temperatura de la superficie y los campos magnéticos.