Aunque es una dinámica que ya era rechazada desde hace décadas, la situación bélica, la hambruna y la profunda crisis económica que afecta al país de Yemen, han hecho que aumenten considerablemente el matrimonio de menores, llegando a límites que desafían todo sentido común.

Según declaraciones de la activista Dina El Manoum, miembro de la ONG Oxfam Intermón, esta práctica ha aumentado en un 60%. La explosión de la crisis humanitaria ha llevado a que los padres vendan a sus hijas cada vez más pequeñas, llegándose a concretar matrimonios con niñas de hasta 3 años, siendo que «lo habitual» es que las pequeñas novias ronden los 9. «Nos hemos encontrado casos de niñas de hasta 3 años, no muchos, pero existen, aunque lo más normal es que las menores ronden los 9», declaró el Manoum, admitiendo que hay dificultades para ofrecer cifras en un país que es difícil de recorrer, tanto problemas de aislamiento como por el mismo conflicto armado.

Oxfam en Yemen ha luchado por la reducción de los matrimonios de menores hace años, y según lo señalado por El Manoum y registrado por la ONG, la situación ha empeorado en los últimos meses, debido a la devaluación de la moneda, haciendo «inexistente» la capacidad adquisitiva de los yemeníes. Dalia Qaseem, fundadora de la Hudeida Girls Fondation se unió a las declaraciones de El Manoum, donde participaron en una Conferencia de Donantes de Ginebra, realizando una gira por Europa que les ha llevado a Bruselas y que continuará en París, con el fin de alertar de la situación en su país y recaudar más fondos humanitarios.

Hudeida es una ciudad portuaria que se encuentra bajo bloqueo y acorde a Dalia Qaseem, «la situación ya era mala, pero desde 2015, con la guerra, es mucho peor debido a problemas de electricidad y de agua potable, lo cual está propagando enfermedades, además de escasez de medicamentos». El próximo 25 de marzo se cumplirán cuatro años desde el inicio del conflicto bélico, por lo cual el Qassem pidió a los políticos del mundo que sean conscientes de la crisis actual, para que comprendan las dimensiones de la situación en Yemen, dónde hay una carencia total de servicios básicos,.

«Podemos hablar de Hudeida, pero verlo es muy diferente. Instamos a los políticos a que vengan a visitarnos y vean lo que realmente sucede», dijo la joven activista, cuya principal petición a la comunidad internacional es que «termine la guerra», comentó Qassem, quien además de prestar atención a mujeres y niños, pidió que también se incluya a la mujer en los procesos de paz, así como a jóvenes y miembros de la sociedad civil: «Antes de la guerra, la mujer empezaba a conseguir derechos, luchaba por causas femeninas y de la infancia y ahora toda esa lucha ha desaparecido, pero su voz tiene que ser escuchada».