La presencia de perros y gatos amenazan a la fauna nativa que se resguarda en zonas de protección como monumentos naturales, parques y reservas nacionales.

Así lo grafican diversos estudios de CONAF, donde detallan como atacan desde pequeños invertebrados hasta reptiles, anfibios, aves y mamíferos, destacando en estos últimos ataques a zorros, pudú, guanaco y huemul.