La imagen de José Luis Andersen, al ser trasladado durante el juicio en 2018 (Gentileza La Brújula 24)

A mediados del 2017, en Bahía Blanca (Argentina), un menor de apenas 7 años fue violado por un catequista y policía llamado José Luis Andersen (fotografía de portada), quien está cumpliendo una condena de 20 años y que según el progenitor de la víctima, Andersen solicita que le concedan el beneficio para salir de la cárcel a un arresto domiciliario por motivo de la contingencia del Coronavirus.

Por tal motivo el padre de la víctima (su nombre será protegido), decidió adelantarse con advertencias ante la espera de las respuestas oficiales de la Justicia a ese requerimiento.

Parroquia San Roque de Bahía Blanca en donde Andersen era ministro de Eucaristía.

«Los que se tienen que poner los pantalones largos tienen que ser los jueces y son los fiscales. Para que no los dejen salir, para que presenten cosas. Y si no lo hacen, habrá que tomar medidas como en tiempos que no tendrían que volver en la Argentina».

“Como yo, hay muchos padres, tíos, abuelos que nos vamos a juntar. Esto es un aviso para los jueces, fiscales, para todos, porque van a tener que abrir el ojo. Es horrible esto que voy a decir: en los tiempos de los militares, había cuadrillas de civiles que salían a cazar gente. Y si no hay justicia, tendremos que salir a cazar gente. No queda otra”, agregó al hacer una comparación con tiempos de dictadura en la Argentina.

“Como dice el dicho: ‘Muerto el perro, se acabó la rabia ‘(…) Por ahí, cuando lo maten, yo estoy tomando un café en el centro”, explicó.

“Era muy amigo mío, muy amigo de la familia. Venía unas cinco noches por semana a cenar a casa. Éramos familia, me veía más con él que con mi hermano. Él estaba pendiente d mis problemas, de mis hijos, de todos. Se abusó de mi confianza porque él se vendía como una excelente persona, y yo compré. Yo lo ayudaba mucho en la iglesia”, comentó el padre quien afirmó no tener miedo por ir preso al hacer justicia por su propias manos.