Este sábado entrará en vigencia el horario de invierno, es decir que las 24:00 horas se deberán atrasar en una hora los relojes, con lo que retornaremos al horario oficial (UTC -4), que se extenderá hasta las 24:00 horas del primer sábado de septiembre, teniendo una duración de cinco meses.

Esta medida aplicará para todo Chile, con excepción de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, donde no debe existir variaciones en la hora, mientras que en Isla de Pascua el retraso de relojes deberá ser a las 22:00 horas, pasando a ser las 21:00 horas.

En este contexto, el senador Guido Girardi (PPD) llamó al gobierno a “respetar las evidencias científicas” y que el Ministerio de Energía apoye el proyecto de ley que se encuentra en el Congreso y que busca mantener este cambio durante todo el año.

El también presidente de la comisión Desafíos del Futuro, junto al neurocientífico John Ewer, académico e investigador del Centro Interdisciplinario de Neurociencia de Valparaíso y de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Valparaíso, señaló que el actual sistema horario en Chile -que comenzó en septiembre del 2020- genera consecuencias negativas en la salud de la población y que perjudica, además, el aprendizaje de niños y adolescentes.

Asimismo, Ewer manifestó que si bien “muchos adultos prefieren tener luz en la tarde”, lo más conveniente “para la salud humana y el desempeño de los niños y adolescentes es tener luz en la mañana, y por eso para ellos es mejor el horario de invierno”.