Un grupo de científicos chilenos descubrió genes resistentes en la Antártida, los que podrían otorgar a las bacterias «superpoderes» contra los antibióticos y otros antimicrobianos.

Lo anterior cobra relevancia a medida que avanza el derretimiento de los polos debido al calentamiento global.

Andrés Marcoleta, académico de la Facultad de Ciencias de la universidad, explicó que los «superpoderes» desarrollados en el proceso evolutivo para resistir a las condiciones extremas están contenidos en fragmentos móviles de ADN, lo que permitiría su fácil transferencia a otras bacterias.

«Ahora sabemos que en los suelos de la Península Antártica, una de las zonas polares más impactadas por el deshielo, habita una gran diversidad de bacterias, y que parte de ellas constituyen una fuente potencial de genes ancestrales que confieren resistencia a antibióticos», señaló.

«En un escenario posible, dichos genes podrían salir de este reservorio y propiciar el surgimiento y proliferación de enfermedades infecciosas», agregó. Los «genes de resistencia» no serían doblegados por el cobre, el cloro o el amonio cuaternario, según el estudio.

Los investigadores señalaron que lejos de buscar alarmar sobre el tema, la investigación permitiría adelantarse a riesgos sanitarios futuros.